Aportación en el blog: http://www.tercerainformacion.es/spip.php?article79645#forum58767
Dos caras de una misma historia. La tarea de un periódico de sátira (política, religiosa o de lo que sea) se cumple totalmente y así debe ser. Tengan o no buen gusto en su sátira, el colectivo Charlie Hebdo, ejerce el derecho de la libertad de expresión. Luego, llegan unos ofendidos y los matan, poniendo fin a un juego que parecía tener reglas bien definidas en un contexto de legalidad, moral y ética. Sin embargo la otra cara es sutil, no fueron los de ETA los ofendidos, ni el Movimiento Familiar Cristiano, ni los Testigos de Jehova, fueron los islámicos que hoy por hoy están en la boca de todos como unos radicales capaces de entregar la vida por su dios (algo incomprensiblemente admirable). Este grupo social no es otro sino uno de los protagonistas (no el único) de las guerras más sangrientas de los últimos 30 años. Un grupo que en occidente hemos alienado por la evidente ignorancia que tenemos sobre todo lo que "no se vende en Mc Donalds". Hacemos del islam un estereotipo y los ponemos a todos en la canasta de lo radical retrograda; dejamos de respetar, nos burlamos, nos asustamos, nos asombramos y terminamos por rechazar. Peor aún es cuando en la fila del supermercado la persona de adelante usa un velo o habla algo que suena como árabe y es entonces cuando todo lo que la occidental libertad de expresión nos comunica, permea nuestra mente y moldea nuestro comportamiento primero bajando la mirada, guardando la distancia, cambiar de supermercado y luego de barrio porque está lleno de "moros". Quien diga que en Europa no existen estereotipos que marginan a los árabes vive en una realidad completamente libre de expresión pero deformada. Al final es justo decir que la sátira ejercida por Charlie Hebdo, requiere, un nivel de formación lo suficientemente alto que permita distinguir tanto el fino humor como el uso de estereotipos hacen que dicho humor funcione. El problema es que los estereotipos son un ejercicio sutil de la ignorancia que requerimos para comprender nuestra limitada visión de la sociedad y que se retroalimentan hasta el punto de convertirse en la realidad misma.
Es evidente que existe un muy reducido sector de la sociedad que no está dispuesto a tomar con humor los dibujos de una revista satírica y tomar las arma en un acto de total barbarie. Pero también es evidente que la mayoría de la sociedad, no tiene el criterio ni la formación para ser critico de la información que se nos presenta y que termina degenerando a la sociedad.
El autor de esta nota, se ha llevado un buen numero de criticas por su falta de aparente certeza pero creo que su punto es muy valido. Hoy el hecho tiene que ver con un atentado a libertad de expresión y una gran mayoría pondrá al Islam como culpable cuando en realidad lo es la ignorancia.